A mí me encantan los animales y todos los días pedía a mis padres que me compraran un dálmata. Pero ellos siempre decían que no. Entonces tuve que poner otra opción: un conejito, una tortuga, un periquito, un gato, etc. Siempre la misma respuesta: no.
La noche anterior a mi cumpleaños,tuve un sueño en el que me regalaban a Leo: un león. Lo tenía en el jardín, y los demás niños se morían de la envidia.
Leo era muy cariñoso y juguetón. Pero un día me lo tuvieron que quitar porque molestaba a los vecinos del barrio. Al día siguiente, cuando me desperté, me alegré mucho de haber tenido ese sueño.
Cuando me empezaron a dar los regalos, mis padres dijeron que dejarían lo mejor para el final. Me regalaron:l ibros, peluches, unos patines y una bicicleta. Cuando me dieron el último regalo, era una cesta,y dentro había...¡un dálmata! La llamé Luna. Siempre la cuidaré tan bien como cuidé a Leo.
María Ruiz de Ocenda
María Ruiz de Ocenda