
Hola, soy un banco viejo. Mi vida comenzó así: Cuando me fabricaron me trajeron a este parque (El Semillero); me taladraron los pies y me quedé quieto.
Un día un anciano se sentó en mí y me estuvo contando su vida. Cuando terminó le conté yo la mía.
Otro día vinieron unos niños a jugar: estaba muy contento.
Otro día vino un niño y se sentó a mi lado. Estaba aburrido, yo le estuve entreteniendo un buen rato hasta que se marchó.
Luego vino una señora con un carrito de bebé y me dijo que si quería coger al bebé. Yo le dije que no, porque se me podía caer y le haría mucho daño. Así ha sido mi vida.
Leyre López Cigüela 5º
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